Directores de medios vascos consideran «una barbaridad» la decisión de Garzón. Y reacciones de LAB y ELA.
Información publicada en GARA el 16 de enero de 2002.
ATAQUE A LA LIBERTAD DE EXPRESION:
REACCIONES
Directores de
medios vascos consideran «una barbaridad» la decisión de Garzón
Relacionan la citación de Aizpurua y Otamendi con un «intento de cercenar» su labor
Directores de distintos medios de comunicación vascos coincidieron ayer al calificar de barbaridad la decisión de Baltasar Garzón de citar como imputados a los directores de GARA y «Euskaldunon Egunkaria», en relación a la publicación de una entrevista a ETA en ambos medios. A preguntas de este diario, y tras defender la entrevista como un elemento de la actividad periodística, denunciaron el «intento de cercenar» la labor de los medios y el derecho a la libertad de expresión. M. MORALES | BILBOLos directores de distintos medios de comunicación de Euskal Herria coincidieron ayer a la hora de calificar de «barbaridad» la decisión del juez Baltasar Garzón de imputar a los directores de GARA y "Euskaldunon Egunkaria" los delitos de «inducción al asesinato, colaboración con banda armada y amenazas», en relación a la entrevista a ETA que ambos medios publicaron el 7 de junio de 2001. En declaraciones a este diario, negaron que una entrevista «fruto de la actividad periodística» pueda ser delictiva, a la vez que denunciaron el intento de «cercenar» la labor de los medios.
Andoni Ortuzar, director general de EiTB, rechazó que hacer preguntas pueda ser constitutivo de delito y afirmó que si la querella que la Fiscalía presentó contra Mertxe Aizpurua y Martxelo Otamendi en junio del año pasado «era ya un despropósito lo de ahora es una barbaridad. Por si ya fuera poca la presión que sufren muchos periodistas en Euskadi por la amenaza de ETA remarcó ahora desde el Estado de Derecho, desde el Poder Judicial, se quiere cercenar también el derecho fundamental a la libertad de expresión».
Aseguró también que con estos hechos «se quiere poner en jaque el papel de mensajero, de intermediador, de los medios de comunicación». Esa opinión fue compartida por el director del diario "Deia", Juan José Baños, al afirmar que «lo que está en juego es si las preguntas delinquen o no, si un periodista debe preguntar o no».
Para Baños «preguntar no es delinquir, es inherente a la labor del periodista. Se entrevista a quien sea y donde sea, ya que es bueno saber lo que opina todo el mundo, sea tenido como héroe o demonio. Entrevistas a ETA se han hecho y se harán», manifestó. Por ello, se mostró convencido de que la acusación no prosperará, aunque indicó que «su- pone un paso que jamás se debería haber dado».
Precedentes en sentido contrario
Así lo entendió también el director de "El Mundo del País Vasco", José Manuel Alonso, al considerar que «la persecución de un medio por publicar una entrevista con ETA es indefendible». En su opinión, dicha afirmación fue acreditada por el propio Garzón al archivar la denuncia contra Euskal Telebista por la emisión de una entrevista con la organización armada. «En aquella ocasión el juez, como era lógico, hizo prevalecer el derecho a difundir la información por encima de otras consideraciones», remarcó.
A la hora de valorar la decisión tomada por el juez Garzón, Alonso se remitió al contenido del editorial publicado por su periódico el 7 de junio de 2001, donde afirmaba que la entrevista con ETA «lejos de constituir delito de ningún tipo, responde a la función principal de todo medio de comunicación, que es la de proporcionar a la ciudadanía los elementos necesarios para que pueda analizar y enjuiciar con información y criterio la realidad que le circunda».
El director de "El periódico de Alava", Iñigo Muñoz, también eligió el término barbaridad para referirse a la orden dictada por la Audiencia Nacional contra los directores de GARA y "Euskaldunon Egunkaria".
Tras afirmar que no es cuestionable que una entrevista suponga delito «y menos una pregunta», consideró que «es absurdo pensar que por una entrevista se pueda incitar a alguien a cometer un asesinato. ¿Acaso se enjuicia a "Abc" por la entrevista que hizo al líder de Hamas?», preguntó. «Se está aprovechando la coyuntura política y las relaciones virulentas entre la política vasca y la de Madrid para avivar más las brasas», criticó.
En la misma línea se pronunció el director de "Diario de Noticias", Pablo Muñoz, al relacionar la actuación de Garzón con la Presidencia española en la Unión Europea y los sucesos del 11 de setiembre. «Es una barbaridad en el sentido legal y ético, una muestra más de la hipocresía con que se miden los raseros de la ley. Han aprovechado la coyuntura actual para ver si ahora cuela, porque los argumentos son una estupidez», aseguró.
Por su parte, Hur Gorostiaga, director de "Le Journal du Pays Basque-Euskal Herriko Kazeta", comparó la trayectoria de la Justicia española con la de estados no democráticos y afirmó que la decisión judicial «pone de manifestó el dominio del poder ejecutivo sobre el judicial», a la vez que la situó en el mismo contexto que el cierre de "Egin" o el procesamiento del periodista de Ttipi-Ttapa Telebista Jon Abril.
El coordinador de la revista sde ociolingüística "BAT", Imanol Esnaola, mostró asimismo su solidaridad con Aizpurua, Otamendi y Abril, y les conminó a «seguir trabajando como hasta ahora, forjando un periodismo libre, liberador, propio y plural».
LAB: «Ataque al ámbito comunicativo vasco»
M.J. | DONOSTIA
El secretario de Comunicación de LAB, Txutxi Ariznabarreta, aseguró que la imputación de los directores de GARA y "Euskaldunon Egunkaria" por un delito de «inducción al asesinato» supone «un doble ataque: en primer lugar, a la libertad de expresión y, en segundo lugar, al ámbito comunicativo vasco». En declaraciones realizadas a este diario, situó la citación «dentro de la estrategia de duras ofensivas que matiene el PP y que se han plasmado en ámbitos como el euskara, la universidad, la cultura o la economía. En este caso, su objetivo son dos proyectos de comunicación vascos, GARA y ''Euskaldunon Egunkaria''». Más de lo mismo ocurre, en su opinión, con el caso del periodista de la cadena de televisión Ttipi-Ttapa Jon Abril, para quien la Fiscalía de la Audiencia Nacional española ha solicitado una pena de seis años de prisión bajo la acusación de un delito de «colaboración con banda armada».
Destacó «el papel de actor principal interpretado en este caso por el poder judicial, cuando en otras ocasiones actúa de apoyo y ayuda. Ahora, ha sido el propio poder judicial el que ha dirigido una actuación con una clara función política». Asimismo, mostró su solidaridad a Mertxe Aizpurua y Martxelo Otamendi, así como a ambos diarios, y lo hizo extensible a Jon Abril.
ELA observa «prejuicios políticos» en la medida
GARA | BILBO
El responsable de Comunicación de ELA, Germán Kortabarria, consideró que la citación de Mertxe Aizpurua y Martxelo Otamendi por un delito de «inducción al asesinato» supone «una gravedad, maldad y perversión extraordinaria» que «nadie con un mínimo de sensiblidad democrática puede dar por buena porque es propia de un Estado de excepción».
En una rueda de prensa ofrecida en Bilbo, Kortabarria señaló que la Audiencia Nacional «está haciendo honor a sus orígenes como Tribunal de Orden Público» y añadió que la decisión adoptada por Baltasar Garzón «es muy grave y no tiene ningún fundamento jurídico. Es una decisión cargada de prejuicios políticos y no está ajustada a derecho». En su opinión, «el más elemental análisis de los principios jurídicos aconsejería el sobreseimiento» de estas actuaciones. Tras indicar que esta determinación causa perjuicio tanto a las personas que han sido imputadas como a GARA y "Euskaldunon Egunkaria", el repre- sentante de ELA dijo que se está buscando causar el «mayor estropicio posible» en áreas que, a su juicio, son de «gran importancia». Así, manifestó que «el ataque a GARA es injustificable», mientras que destacó que "Euskaldunon Egunkaria" es una «pieza estratégica» para la actividad cultural vasca.
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